La meta en Venezuela es una prensa como en Cuba

Por Ana Lázaro Verde (dpa)

HAVANA TIMES – El gran desafío de la prensa independiente en Venezuela es “sobrevivir” y el principal objetivo, “trabajar para restablecer la democracia”. Así lo contempla Miguel Henrique Otero, director del diario venezolano “El Nacional”, el único de los grandes en papel que es crítico con el Gobierno de Maduro.

Lo cuenta en entrevista con dpa en Madrid, donde vive desde que salió de Venezuela a raíz una demanda interpuesta contra su diario por Diosdado Cabello, actual jefe de la Asamblea Nacional Constituyente.

¿Cuál es la situación de la prensa en Venezuela, especialmente en el caso de los medios críticos con el Gobierno?

Miguel Otero: El populismo autoritario va cerrando medios y va dejando ventanitas con el objetivo de alcanzar el modelo cubano (de prensa). Para ello, utiliza distintos mecanismos: crearon una ley y cerraron el canal más importante del país, Radio Caracas Televisión. Generaron un mecanismo discrecional y punitivo de tal manera que, hoy en día, la radio y la televisión privada están totalmente autocensuradas. Con los medios impresos, al no ser regulable porque no son una concesión, han ido utilizando otros mecanismos. Uno es la represión administrativa, tributaria y publicitaria. No hay publicidad para un medio que no sea oficialista. Otro mecanismo es la utilización de los tribunales:
abren procesos legales penales contra periodistas. Es mi caso.

¿Se refiere a la demanda interpuesta contra “El Nacional” por una información publicada en 2015 sobre Diosdado Cabello?

MO: Exacto. Nosotros publicamos una información del (diario español) “ABC” sobre la apertura en Estados Unidos de una investigación por narcotráfico a Diosdado Cabello. La reprodujimos, al igual que 90 periódicos del continente. Y nos introdujeron una demanda.

La sentencia confirmó el daño moral y les obligó a pagar una multa.

¿Cuánto han tenido que abonar y qué supone eso para su diario?

MO: Era una multa de una megasuma de dinero. Pero con la hiperinflación se hizo chiquitita. Son 400 dólares. La demanda dice que tiene que ser indexada por el IPC del Banco Central, pero el Banco Central no saca IPC. Ahora está en proceso de apelación. No sabemos qué va a pasar.
Pueden llegar y tomar el periódico o inventar el índice de IPC.

Además, hay otros mecanismos (para presionar a la prensa) como la compra de medios con dinero público, compras poco transparentes. A nosotros trataron de comprarnos y yo rechacé la oferta.

¿Quiere decir que el Gobierno trató de comprar “El Nacional”?

MO: Alguien del Gobierno muy importante mandó un mensaje: te queremos comprar. Y si uno dice que sí, aparecen unos operadores financieros y entra dinero, pero nadie sabe a nombre de quién queda el periódico.
También está la acción física: nos pusieron una bomba hace como ocho años, atacan a los periodistas… Mandan a colectivos motorizados que gritan y amenazan, tiran excrementos, ponen pintas (pintadas)…

Recientemente han denunciado un bloqueo de su web en Internet

MO: Como Venezuela es un país que estaba globalizado antes de que llegara (Hugo) Chávez, no es fácil controlar Internet. No es lo mismo que en China o Cuba, donde la dictadura es anterior a Internet. Por eso tratan de bloquear. Ahora tienen una campaña para bloquearnos.

¿Como diario, se sienten respaldados por la comunidad internacional?

MO: Sí. Tenemos la solidaridad de muchos medios del continente. Trece periódicos nos prestaron papel. Estamos sacando un periódico con una circulación reducida y 16 páginas. Algunos días no lo podemos sacar.

Hubo casos de diarios que tuvieron que cerrar por falta de papel…

Casi todos. Hay una corporación que vende papel a dólar controlado a los medios, pero no vende a medios independientes. Hay que comprarlo a dólar libre y eso es prohibitivo. Todos los periódicos independientes salvo el nuestro son hoy en día plataformas web.

¿Qué titular le gustaría publicar en la portada de “El Nacional”?

MO: Venezuela regresa a la democracia.

¿Tiene esperanza de verlo impreso algún día?

MO: Sí, yo creo que este régimen no va a durar mucho. Hay elementos nuevos como el hecho de que hayan derogado la Constitución del 99, que Venezuela es hoy un narcoestado y que hay hiperinflación. A eso hay que sumarle los 3,5 millones de venezolanos que se han ido.

¿Qué repercusión social tiene esta emigración masiva en Venezuela? ¿Qué significa para la economía y el tejido social del país?

MO: La gente productiva se ha ido en una proporción muy alta. Se van por el régimen, por la delincuencia, pero también porque el aparato productivo está desmantelado. Ese capital humano está desapareciendo.

Están quedando los mayores, mantenidos por la diáspora venezolana, y la gente marginada, que también se está empezando a ir. El PIB de la diáspora se estima que ya es dos tercios del PIB nacional.

¿Qué opina sobre la criptomonedapetro?

MO: Nadie cree en eso. Es una farsa, un gran engaño.

¿Cómo ve a la oposición venezolana tras la victoria electoral de Maduro? ¿Se agudizó la división? ¿Hay alguien o algo que pueda contribuir a su unidad?

MO: La oposición se divide entre los que creen que por las reglas de la democracia podemos salir del régimen y los que creen que solo se puede por la confrontación. Yo creo que esto no va a salir si no hay una confrontación. Hay un narcorégimen, una banda de asaltantes que tomó un país y no va a entregar el poder. Esto suele solucionarse con algún tipo de confrontación donde la comunidad internacional ayude, donde haya una participación militar y una participación civil.

¿Considera útiles las sanciones Unión Europea (EU) sobre funcionarios venezolanos?

MO: Las sanciones son útiles porque son ejemplarizantes. Diosdado Cabello sancionado es igual que si no estuviera sancionado. Pero el director de su gabinete, el funcionario que trabaja con él, dicen: si esto sigue así, me van a sancionar a mí. Ese es el efecto más claro.

¿Y qué otras medidas podrían aplicar la UE o Estados Unidos?

MO: Primero, la denuncia. Y dar apoyo a aquellos que puedan actuar para salir del régimen.

Estados Unidos ha anunciado que aumentará el apoyo financiero a refugiados venezolanos. ¿Confía usted en la Administración de Donald Trump?

MO: En la que no confié nunca es en la de Obama. Estaban instalados en una geopolítica por la paz en Colombia y por la apertura en Cuba. La paz en Colombia nunca va a funcionar si no se toma en cuenta Venezuela. Montaron el diálogo, se llevaron a (el ex presidente del Gobierno español José Luis Rodríguez) Zapatero y llamaron al Vaticano para que Venezuela no cambiara. Trump tiene una línea distinta. Trump
dice: si Venezuela no cambia, no solucionamos Cuba y no solucionamos la guerrilla colombiana.

Cita usted a Zapatero y yo le pregunto: ¿cómo valora en la crisis venezolana su actuación y la de otro ex presidente del Gobierno español, también socialista, como Felipe González?

MO: Zapatero ha actuado como soporte del régimen. Su meta política era lograr una salida pacífica, negociada. Y esa salida no es una salida.
Felipe González, sin embargo, ha sido consecuente con la oposición venezolana e inclusive en los últimos tiempos ha ido a decir que se necesita una confrontación. Esa es la división de la oposición venezolana. Zapatero está en un lado y Felipe, en otro.

¿Y cree que puede haber una reconciliación de esas dos partes para que avancen unidas?

MO: Es que la división es por esas dos tesis. Las dictaduras siempre tienen una oposición institucional.

Un comentario sobre “La meta en Venezuela es una prensa como en Cuba

  • ahi tiene el resultado el pueblo de venezuela, ojala aprendan de esta amarga experiencia, los populistas no son buena solucion para la presidencia, una vez sentados en el sillon no quieren levantarse.

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