Violenta ofensiva policial contra los que protestan en Nicaragua

Por Gabriela Selser (dpa)

Las protestas contra el gobierno Ortega/Murillo continuan en el campo y la ciudad a pesar de la represión letal.  La foto es de una marcha del sábado pasado en el pueblo y alrededores de Catarina a unas 40 kilómetros de Managua.

HAVANA TIMES – Varios cientos de policías y paramilitares de Nicaragua disolvieron hoy a tiros varios retenes (“tranques”) de estudiantes y campesinos situados en La Trinidad (norte) y Jinotepe (sur), informaron a dpa sacerdotes católicos y activistas de derechos humanos.

En los ataques simultáneos, que causaron un número no determinado de heridos, participaron efectivos policiales y civiles fuertemente armados, declaró Salvador Marenco, del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh, independiente).

Marenco dijo que uno de los operativos se realizó en Jinotepe, 50 kilómetros al sur de la capital, por parte de “unos 150 policías antimotines y paramilitares”, además de motorizados y francotiradores. “Hemos tenido información de por lo menos tres heridos”, indicó.

La otra acción fue contra un retén de estudiantes y campesinos en la entrada a La Trinidad, localidad de la provincia de Estelí y a unos
130 kilómetros al norte de Managua.

Cuatro sacerdotes católicos que viajaron desde la ciudad de Estelí para intentar una mediación fueron retenidos por paramilitares sobre la ruta, declaró uno de ellos, Eugenio Rodríguez. “Queríamos evitar un derramamiento de sangre pero no nos permitieron pasar.
Nos insultaron, nos agredieron verbalmente”, relató.

Rodríguez afirmó que el “tranque” de La Trinidad fue “atacado por gran cantidad de policías antimotines y paramilitares que rodearon a la población con un despliegue enorme de fuerzas. Ya nos reportaron varios heridos”.

En las redes sociales, vecinos de la zona publicaron fotografías y videos con imágenes del tiroteo en la localidad y sus alrededores.

“CIDH insta a autoridades de #Nicaragua a adoptar medidas para respetar y garantizar la vida de personas en La Trinidad”, dijo en su cuenta de Twitter el secretario ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Paulo Abrao, que se encuentra en Managua.

“¡Que se detenga la represión y prevalezca la razón y el respeto a la vida humana!”, tuiteó por su parte el obispo católico Silvio Báez.

Sin dar detalles de los ataques, el Gobierno del presidente Daniel Ortega celebró en el portal oficial “El 19”: “Pobladores y autoridades eliminaron hoy los obstáculos y ‘tranques’ que había en la Carretera Panamericana-La Trinidad. El tránsito por esa zona fue normalizado, una buena noticia para camiones de transporte de mercaderías y furgones, nacionales y extranjeros”.

Por su parte, en su habitual mensaje de mediodía a la televisión local, la vicepresidenta y primera dama, Rosario Murillo, dijo que “el trabajo más importante es por el reencuentro, por la convivencia, dialogante y pacífica”.

La crisis en Nicaragua se inició con una protesta de estudiantes el 18 de abril y se agravó tras el rechazo de la población a la violenta acción de la Policía y fuerzas paramilitares, que según la CIDH ha dejado por lo menos 212 muertos y más de 1.300 heridos desde entonces. El Gobierno reporta sólo 47 fallecidos.

Mientras, la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH, independiente) elevó este martes a 309 la cifra de muertos en el país, entre los que figuran 297 civiles y 12 policías.

Álvaro Leiva, director de la ANPDH, dijo en rueda de prensa que del total de fallecidos 292 son hombres y 17 mujeres. Además, 253 de las víctimas murieron por heridas con armas de fuego y 25 eran menores de
17 años.

Entretanto, la CIDH instaló en Managua el Grupo Interdisciplinario de Expertos Internacionales (GIEI), cuyos cuatro miembros prometieron “buscar la verdad” y ayudar a las víctimas de la violencia.

“Nuestro compromiso es con las víctimas (y) con la búsqueda de la verdad más allá de quiénes sean los perpetradores”, afirmó el italiano Amérigo Incalcaterra en conferencia de prensa.

El GIEI fue instalado formalmente por Paulo Abrao y por la relatora para Nicaragua, Antonia Urrejola, que visitaron por primera vez el país en mayo. El grupo trabajará por un mínimo de seis meses prorrogables.

“La situación de Nicaragua sigue siendo una prioridad para la CIDH”, aseguró Urrejola. “En el último mes y medio le hemos dado seguimiento constante y permanente”, agregó.

Los miembros del GIEI dijeron que su misión será investigar denuncias de violaciones a los derechos humanos y ayudar a resarcir a las víctimas, aclarando que no tienen autoridad para pedir la disolución de los grupos paramilitares.

“Nosotros no podemos sustituir funciones de las autoridades del Estado, sino apoyar las investigaciones que se realicen”, explicó otro miembro del GIEI, el argentino Pablo Parenti.

Su colega Sofía Macher, peruana, dijo sin embargo que si logran mostrar la situación del país los procesos de justicia podrían “tener un impacto sobre la violencia”.

La relatora Urrejola aseguró que la situación de Nicaragua “sigue siendo una prioridad para la CIDH” y que en el último mes y medio le han dado “seguimiento constante y permanente”.

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