Cien años de perdón para ladrones en Venezuela

Caridad

HAVANA TIMES – Usted está sentado en la sala de su casa y recibe una llamada. No reconoce la voz que está al otro lado del teléfono, pero esa persona conoce su nombre, el de sus hijos, su dirección y a qué se dedica. Enseguida recibirá una amenaza de muerte a uno de sus hijos o familiares si no entrega X cantidad de dinero, su auto o un objeto en específico.

Pero podría ser un poco peor. Su hogar podría ser del interés de alguna de las bandas que cada día toman más fuerza en casi cualquier lugar de Venezuela. Entonces la voz, que hasta podría resultarle conocida, le dirá: tienes tres días para salir de tu morada.

Y usted dejará su casa, porque sabe que, de no hacerlo, solo le espera la muerte.

No se trata de una película de terror ni de prensa amarillista.

Puede  pasar a cualquiera, más allá de los habituales robos que, con la crisis, se han intensificado y extendido: en menos de cinco minutos le pueden sacar la batería, los cauchos o cualquier pieza a su auto, ya no hace falta cargar con el carro completo, pues cualquier pieza (o hasta el aceite) cuesta mucho más que el precio original del vehículo. En estos tiempos Todo es robable, Todo es apetecible por quienes, en vez de sustraer al Estado, roban a la gente común.

Me gustaría hacer un llamado a los ladrones de Venezuela, por favor, tengan conciencia de clase, róbenle a los grandes empresarios (que no fue de la “nada” de donde sacaron sus fortunas), róbenle a los boliburgueses (que hoy forman buena parte de los grandes empresarios), róbenle a todo lo que sea del Gobierno, pero dejen en paz a la gente miserable como ustedes.

Claro, ese llamado funcionaría si tuviera o publicara un anuncio en un periódico de alcance nacional, pero olvidaba que los periódicos están dejando de salir por falta de materia prima (bravo por los árboles) pero, sobre todo, porque el Gobierno del PSUV se las ha ingeniado para que esto suceda. Poco a poco han ido robando a los venezolanos su derecho a estar informados, no solo son los periódicos, comprados por los empresarios del PSUV, también las televisoras y el mal funcionamiento de las empresas telefónicas e Internet.

Hablando de robos gubernamentales, no es solo el derecho a la información lo que nos están quitando. Los pequeños productores, sobre todo, los agrícolas, se ven cada día extorsionados por la delincuencia común u organizada, así como por los cuerpos policiales, las instituciones estatales, que disminuyen la posibilidad de organización y producción de las personas o grupos de personas que emprenden por cuenta propia.

¿A quién pedir ayuda cuando vienen por tu casa, por tu salud, por los deseos de estudiar de tus hijos, por tu vida?, si sabes que la Policía, el Gobierno, los malandros, todos son las mismas personas, el mismo equipo.

Como en Cuba, rige la ley del ladrón que roba a ladrón…

Caridad

Caridad: Si tuviera la oportunidad de escoger cómo sería mi próxima vida, me gustaría ser agua. Si tuviera la oportunidad de eliminar algo de lo peor del mundo borraría el miedo y de todos los sentimientos humanos prefiero la amistad. Nací en el año del primer Congreso del PCC en Cuba, el día en que se celebra el orgullo gay en todo el mundo. Ya no vivo al este de la habana, intento hacerlo en Caracas y continúo defendido mi derecho a hacer lo que quiero y no lo que espera de mí la sociedad.

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