La juventud cubana no es comunista

Omar Pérez Badad

Jóvenes celebrando un aniversario de la UJC (Union de Jóvenes Comunistas). Foto: Arelys María Echevarría (ACN).

HAVANA TIMES – Según el Gobierno cubano y sus voceros, los jóvenes cubanos somos el blanco preferido del imperialismo para derrocar la Revolución. Y nos ven como un sector vulnerable proclive a ser engañado.

Recientemente el articulista Elio Delgado Legón, representante en HT del discurso oficialista, nos regaló dos trabajos sobre el tema: Los jóvenes cubanos rechazan consejos de Pompeo  y  La juventud cubana jamás se dejará engañar. Tras ese análisis, que parece sacado del Granma o Cubadebate, es oportuno resaltar algunos detalles para que la voz y el enfoque manipulador del sistema no queden sin respuesta.

Elio se refiere en el primero a la supuesta indignación de los jóvenes universitarios, manifiesta en debates de la FEU (Federación de Estudiantes Universitarios) contra las exhortaciones cívicas de Pompeo hacia la juventud cubana. Y ¿será ese el verdadero sentir de nuestra juventud?

Por supuesto que no, a nuestra juventud, es la verdad, eso ni le va ni le viene: ni siguen los consejos de Pompeo ni se molestan porque brinde lecciones ni por voluntad propia se enojan o dan respuestas jingoístas. Lo hacen de la boca para afuera, presionados por los mecanismos de control del sistema, del cual la FEU es su baluarte en las universidades.

¿Quién no sabe que esos debates son ordenados por el Partido Comunista, del cual la FEU es solo un apéndice para controlar y neutralizar el espíritu rebelde que por naturaleza aflora en esa etapa de la vida?

Esos estudiantes universitarios sueñan en más del 80% con emigrar apenas tengan oportunidad, basta preguntarles. O poder cumplir luego una misión de trabajo donde, a pesar de ser explotados y correr muchos riesgos en ocasiones, podrían conseguir en meses lo que con el salario que ganarán aquí no lograrían ni en 30 años. O quizás trabajar en el turismo para sacarles a los extranjeros lo que puedan. O pescar intencional o casual una relación amorosa con un o una yuma, que te saque o te mantenga. Sus expectativas de prosperidad, que se fije bien Don Elio, siempre están vinculadas al extranjero, no a lo nacional.

Si Pompeo les ofrece una beca ahora mismo, salen en bandada de esa reunión y se ahorran el viaje por Centroamérica o atravesando Rusia. Nuestros jóvenes no son comunistas, ¡ni un poquito siquiera! No dudo que exista alguno, puede ser, pero sería un bicho raro en verdad. Algunos hasta repiten “frases hechas” que funcionan para escalar posiciones políticas, por conveniencia, pero esos son los peores, porque son hipócritas.

Por esa causa el Partido Comunista tiene entre sus cuadros dirigentes a los peores cubanos, porque son los peores jóvenes los que se cuelan hipócritamente en sus filas. Los inteligentes y honestos se van del país o trabajan por su cuenta.

Por eso igualmente el país anda tan mal y ni siquiera pueden sacar la economía adelante, porque son los más ineptos, oportunistas, mediocres y brutos los que terminan captando. Es la realidad que Elio y sus colegas no pueden reconocer ya que necesitan vivir la fantasía de la Revolución heroica, eterna e invencible.

¡Cuán sabios son nuestros jóvenes verdad! Tras siete años de escuela primaria recibiendo una educación manipuladora que exalta como héroes-dioses a los líderes revolucionarios, tratando de imprimirles un determinismo comunista, una verdad absoluta en función de los conceptos incívicos de la revolución despótica. Lo mismo en la segundaria, preuniversitario y universidad, súmesele los medios de comunicación haciendo lo mismo. Sin embargo están más claros que sus padres sobre la realidad nacional y saben bien que esto es una reverenda m…

Solo han sido efectivos en una cosa, que es muy perjudicial para el país: la conciencia cívica. En el afán de que no tengan deseos libertarios ni de intervenir activamente como ciudadanos, les matan el civismo. Nuestros jóvenes no se meten en política, salvo raras excepciones.

Tienen el valor de lanzarse al agua en una balsa océano para vivir en libertad y progresar, rodeados de tiburones y oleajes temerarios, pero no se sienten motivados a luchar aquí mismo por un futuro mejor. No enfrentan al Gobierno que los obliga a emigrar por incivismo, no tanto por el miedo. Es el único aspecto del hombre nuevo que han logrado.

Luego fuera de Cuba poco cambia. Continúan obedientes sin meterse con el gobierno cubano, aunque comprenden mejor la situación política nacional. Solo desean venir de visita, compartir con la familia, mandar remezas, recargar teléfonos y darles la vida en Cuba que con sus salarios no pueden conseguir jamás.

Se vuelven el centro de la familia, el miembro vital, el más importante. Y aunque critican al sistema que de lejos se ve peor, realmente no hacen nada por cambiar la situación. El Gobierno cubano sabe cuán importante es eso para ellos y lo supedita a su incivismo, pues al menor acto patriótico les prohíbe entrar a la Isla.

Y los que nos hemos quedado por x o por y, estamos robando en el trabajo, (luchando), o negociando como cuentapropistas. Claro que sin meternos en política porque marcarse aquí adentro es peor que afuera.

Elio Delgado es ya un anciano, según ha contado antes. Igual que los difuntos Posada Carriles y Fidel, el Curita, Batista, Frank País o Sosa Blanco, independientemente de la ideología, pertenece a una generación violenta para los que el fin justifica los medios. Él seguro sueña todavía con el paraíso comunista lleno de paz y abundancia y ha de ver a los derechos humanos, la libertad individual y la democracia como tontas ilusiones humanas que se vuelven obstáculos.

El comunismo, señor Elio, no es malo, solo que tiene dos grandes problemas: primero, que es mentira,  y segundo, que los que lo prometen nos piden sacrificios mezquinos (roban libertades y derechos para supuestamente conseguirlo) y el tiempo los revela como oportunistas. Bien los catalogó Martí de forma visionaria: “socialistas de salón”.

Nuestros jóvenes no son verdaderos ciudadanos, es cierto. Ni siquiera la mayoría sabe qué cosa es civismo o democracia. Pero están conscientes de algo importante: de que el sistema cubano no tiene presente ni futuro y para nada se sienten vinculados a eso que llaman “Revolución”. De eso hay sobradas pruebas. Elio habla de una juventud cubana que no existe o, al menos,  no conoce. 

3 comentarios sobre “La juventud cubana no es comunista

  • gran trabajo, muy buena la indignación que transpira el escrito.

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  • De esta a Elio de que le da..le da!

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  • Elio existe? Alguien lo ha visto? Como te descuides es un grupo de la UCI o de los segurosos de 15 y 2 en el vedado.

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