Antidecreto y el cine independiente en Cuba

Por Miguel Coyula

Miguel Coyula presentando su películos Memorias del desarrollo en el festival Sundance en 2010.

HAVANA TIMES – Esta es la reacción de un cineasta independiente cubano sobre el Decreto 349: Proyecto de regulación a los artistas que el Gobierno cubano planea implementar en diciembre.

Uno de los fallos más obvios es que ese decreto no ha sido confeccionado por ningún artista. Se refiere a las disciplinas artísticas como servicios, implicando que es un negocio privado como cualquier otro. Eso deja fuera de la ecuación a los que no vivimos del arte, sino para el arte.

Soy un cineasta independiente. Hablaré específicamente del cine. El proyecto de ley propone con sus restricciones una producción audiovisual blanda y complaciente, tanto política como existencialmente, para nada distinto del Hollywood frívolo que tanto criticaron, cuyos modelos RTV Comercial hoy sigue al pie de la letra.

Una vez más los realizadores e intelectuales buscan otros horizontes fuera de la Isla, mientras buena parte de los que permanecen no hablan con la fuerza que hay que hablar. El barco se está hundiendo. Lo que propone la disposición es un cine no agresivo desde el punto de vista político, sexual, o violento.

El arte que mueve el pensamiento de una sociedad es el que sacude a su interlocutor, sino deja de ser arte, se convierte en entretenimiento, objeto decorativo, escapista, masivo, como salido de una fábrica. Y no puede existir una fábrica de arte, como tampoco leyes para la creación, pues ambas cosas son incompatibles con la naturaleza propia del arte.

Por eso con o sin decreto, seguiré haciendo cine independiente. No solo porque sea financiado con mi bolsillo, sino porque defiendo su autonomía en contenido y forma. Ese es el cine que me interesa y los obstáculos siempre alimentan la fortaleza radical de su creación.

Si nos convierten en delincuentes del arte seríamos el único país en el mundo, quizás junto a Corea del Norte, pero parece que el gobierno cubano hace todo lo posible por seguir aumentando su impopularidad, ya incluso sin la propaganda mística que esparcieron internacionalmente sus fundadores.

Seremos entonces criminales del arte, pues las leyes y las reglas se hicieron para quebrarlas y enfrentar las consecuencias. Los escándalos continuarán socavando el poco prestigio internacional que le queda al régimen.

No puedo renunciar a lo que soy, eso va más allá de una nación. Ya viví en el monstruo, pero tampoco se trata de patriotismo. Simplemente para mí no existen términos medios, solo compromisos con mi obra, que es mi vida.

3 comentarios sobre “Antidecreto y el cine independiente en Cuba

  • Grande Coyula. Gracias por dar la batalla.

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  • Es tarea del arte cuestionar a la institución arte.
    Un arte sin libertad no es arte.
    El arte trata de las personas que no ajustan a las leyes naturales.
    Basta de continuar siendo el Sergio de Memorias del Subdesarrollo. El individuo versus la Historia con mayúscula. Los héroes no son de mármol, se hacen en el camino.
    El pensamiento crítico es crítico, no ofensivo.
    Basta de manipulación y enmascarar los intereses torcidos que pretender anular el pensamiento crítico de la isla, embrutecer, obstaculizar el desarrollo individual, para ir antes desde lo particular a lo general.
    Cuando todo es generalización se pierde la esencia mismo de lo que significa ser humanos.
    Un ser humano define su humanidad en la posibilidad de elegir.

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  • El decreto 349 es la última estocada que se le pretende asestar a la libertad de un artista, de la creación genuina, en un país tan necesitado de la voz de este sujeto social. El artista cubano contemporáneo debe ser libre de interpretar la realidad sin que la sombra del poder le ate las manos. Mucho más peligroso y nocivo para la sociedad cubana actual son, sin duda, las telenovelas infames y gran parte de la programación del ICRT, que idiotiza y adoctrina, a la par que segrega un consumo banal, de pésima factura y peor trascendencia,que sume a la sociedad cubana en una estupidez perpetua,…para no pensar. Pero eso no preocupa, preocupa el arte real, transgresor, el que te cuestiona, te increpa, que deja al descubierto las zonas oscuras del poder, el que puede generar vibraciones en el cerebro, el productor de conciencia. El mandato “Dentro todo, contra nada” nunca me quedo muy claro…hasta hoy. Hace mucho tiempo que la historia de las ideas evolucionó hacia los sitios de la libertad individual,donde se le resta poder al estado y se le da al individuo…pero nuestro país no pasó por allí. nos quedamos anclados en una ideología de manual mal leido y peor interpretado,en la que se condena, no ya al que “piensa diferente”, sino al que se atreve a “pensar”. Esta nueva osadía; más bien “temeridad” que constituye el decreto 349, puede tener consecuencias insospechadas en el plano de la creación artística cubana actual, y viene a evidenciar lo distante que estamos de lo que en realidad debemos ser. Lo único que nos queda “si nos queda algo” hoy, es defender nuestra maltrecha constitución de semejante proyecto tan peligroso para el gremio artístico cubano. Aplaudo la valentia de artistas como Miguel Coyula, Lynn Cruz, e insto a todos a luchar contra el decreto 349 por un ARTE LIBRE.

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